APRENDIENDO A VIVIR CON #CLIMAS #RUINAS #CAUCES #FIESTAS #MICROBIOS #SUELOS A TRAVÉS DEL DISEÑO

PA5 Grupo 2 Enrique Nieto y Enrique Espinosa y Grupo 3 Ester Gisbert Alemany

¿Cómo puede la arquitectura aprender a vivir en un mundo en transformación? ¿Qué ocurre cuando el proyecto deja de entender el territorio como un escenario estable y comienza a atender los procesos, relaciones y formas de vida que lo constituyen?

Este curso propone aproximarse al proyecto arquitectónico como una práctica de atención. Frente a una concepción del diseño orientada únicamente a producir nuevos objetos, se plantea el diseño como una herramienta para observar, cartografiar y acompañar las transformaciones ambientales, sociales y materiales que atraviesan los territorios contemporáneos, con una actitud abierta a la transformación la propia definición de arquitecto. Climas cambiantes, cauces alterados, infraestructuras obsoletas, ruinas modernas, celebraciones colectivas o ciclos agrícolas no constituyen simplemente el contexto sobre el que intervenir, sino agentes capaces de transformar nuestra manera de proyectar. Aprender a vivir con ellos implica desarrollar nuevas herramientas de representación, nuevas formas de investigación y nuevas maneras de imaginar el papel de la arquitectura.

El curso se desarrollará en estrecha relación con el proyecto de investigación ‘aTravés: Las buenas artes de vivir con las otras a través del diseño, que investiga cómo el diseño puede contribuir a construir formas de convivencia más cuidadosas entre comunidades más que humanas. Desde esta perspectiva, el proyecto arquitectónico se entiende como una práctica situada, capaz de generar conocimiento a partir del trabajo de campo, la observación, la conversación, el dibujo, la experimentación material y la elaboración de propuestas espaciales.

A lo largo del semestre trabajaremos sobre territorios concretos del entorno mediterráneo que permiten observar distintas formas de convivencia entre infraestructuras, ecologías, comunidades y procesos de transformación. A partir de unas premisas, estos lugares serán seleccionados por los propios estudiantes desde su propia experiencia vital, decidiendo cada uno ¿con quién queremos aprender a vivir a través del diseño? Estos lugares constituirán laboratorios desde los que explorar preguntas compartidas: ¿cómo proyectar con aquello que cambia continuamente? ¿Cómo intervenir sobre realidades incompletas, obsoletas o en proceso de desaparición? ¿Cómo incorporar al proyecto arquitectónico los ritmos del clima, las dinámicas del agua, los tiempos de la vegetación o las prácticas festivas y comunitarias? ¿Qué herramientas necesita hoy la arquitectura para trabajar con realidades complejas?

El aprendizaje combinará investigación y proyecto mediante diferentes formatos de trabajo: recorridos y trabajo de campo, cartografías, registros gráficos y audiovisuales, maquetas, prototipos, dibujos, conversaciones, seminarios y proyectos arquitectónicos desarrollados tanto individualmente como en grupo. El curso entiende estos formatos no como representaciones finales, sino como instrumentos para pensar, discutir y producir arquitectura.

Más que resolver un problema previamente definido, el taller propone aprender a construir preguntas arquitectónicas relevantes y a desarrollar proyectos capaces de establecer relaciones entre escalas, tiempos y formas de vida diversas. El objetivo final será ensayar modos de proyectar que permitan habitar un mundo compartido desde la atención, el cuidado y la transformación.